Gases en los bebés

Gases en los bebés

el mejor alivio de los gases para los bebés

Los bebés con dolor de gases también tienden a levantar las piernas y a estirarse, arqueando la espalda. (Tenga en cuenta que estos síntomas también pueden ser signos de cólicos o reflujo). Su bebé también puede apretar los puños y ponerse nervioso después de las tomas.
Eructa a menudo. Los eructos frecuentes ayudan a sacar las burbujas de aire de la barriga del bebé. No esperes a que termine de comer para hacerle eructar. Levántale para que eructe cuando cambies de lado mientras le das el pecho o cada pocos minutos cuando le des el biberón.
Si no consigues que eructe bien, pon a tu bebé boca arriba durante uno o dos minutos, y luego levántalo y hazlo eructar de nuevo. El tiempo sobre su espalda puede ayudar a que el aire salga de debajo de la leche artificial o materna.
Manténgalo erguido para alimentarlo. Puedes intentar mantener a tu bebé más erguido durante las tomas para que la leche artificial o materna se desplace más fácilmente hacia su barriga: el aire subirá y él podrá eructar. Si está acurrucado o encorvado, es más probable que el aire quede atrapado con la comida.
Haz la bicicleta del bebé. Pon a tu bebé boca arriba, sujétale los pies y muévele suavemente las piernas en forma de bicicleta varias veces al día. (El cambio de pañales es un buen momento para intentarlo). Para algunos bebés, este movimiento alivia los gases y otras molestias de la barriga.

alimentos que provocan gases en los bebés amamantados

Todos hemos oído decir que «la leche materna es la mejor leche», «es el alimento infantil por excelencia» y «la leche materna es oro líquido». Los expertos están de acuerdo: la leche materna es el estándar de oro para la nutrición infantil. Proporciona al bebé las calorías, las grasas y los nutrientes necesarios para su crecimiento, y además le asegura importantes inmunidades para protegerle de las enfermedades. Ningún otro sustituto de la alimentación infantil está a la altura de la leche materna.
Veamos algunos de los motivos que explican la inquietud y los gases de tu bebé. Los gases son una parte normal del sistema gastrointestinal (GI), y todos tenemos gases de vez en cuando. En el caso de los bebés amamantados, los gases pueden deberse a que comen demasiado rápido, tragan demasiado aire o digieren ciertos alimentos. Los bebés tienen un sistema gastrointestinal inmaduro y, por ello, es frecuente que tengan gases. Los dolores provocados por los gases pueden hacer que el bebé esté inquieto, pero los gases intestinales no son perjudiciales.
Muchas madres se preocupan por la forma en que su dieta contribuye a los gases y al malestar de su bebé. Hay pocas investigaciones científicas que demuestren que ciertos alimentos de la dieta de una madre lactante causen problemas intestinales en sus bebés. Algunos bebés pueden reaccionar a determinados alimentos de la dieta de la madre, pero esto no significa que haya una lista especial de alimentos que las madres deban evitar durante la lactancia.

cómo aliviar los gases del bebé

Como madre primeriza, una de las cosas que me sorprendió de mis bebés fue lo gaseosos que eran. Mis dulces y pequeños querubines solían pitar, gruñir y expulsar gases con frecuencia. A veces, era difícil no reírse. ¿Cómo puede un bebé tan pequeño hacer tanto ruido? La verdad es que los bebés expulsan gases entre 13 y 21 veces al día, así que es totalmente normal.
Puede ser que se alimenten en una posición incómoda, que coman demasiado rápido, que ingieran demasiada lactosa (que se encuentra en la leche materna), que traguen aire del biberón o que tengan una ligera intolerancia a las proteínas de la leche materna. Recuerda que el sistema digestivo de tu bebé también se está desarrollando. Sus intestinos siguen formando la microflora que necesita para digerir eficazmente los alimentos, incluso después de haber nacido.
Cuando sepas qué buscar, no será difícil saber si tiene molestias por los gases. Los bebés hacen cosas involuntarias, como gruñir o esforzarse. A veces gritan o aprietan el cuerpo. Si tu bebé está contento un minuto y llora al siguiente -sin motivo aparente-, podría tratarse de un dolor por gases.

los gases del recién nacido por la noche

Todos hemos oído decir que «la leche materna es la mejor leche», «es el alimento infantil por excelencia» y «la leche materna es oro líquido». Los expertos están de acuerdo: la leche materna es el estándar de oro para la nutrición infantil. Proporciona al bebé las calorías, las grasas y los nutrientes necesarios para su crecimiento, y además le asegura importantes inmunidades para protegerle de las enfermedades. Ningún otro sustituto de la alimentación infantil está a la altura de la leche materna.
Veamos algunos de los motivos que explican la inquietud y los gases de tu bebé. Los gases son una parte normal del sistema gastrointestinal (GI), y todos tenemos gases de vez en cuando. En el caso de los bebés amamantados, los gases pueden deberse a que comen demasiado rápido, tragan demasiado aire o digieren ciertos alimentos. Los bebés tienen un sistema gastrointestinal inmaduro y, por ello, es frecuente que tengan gases. Los dolores provocados por los gases pueden hacer que el bebé esté inquieto, pero los gases intestinales no son perjudiciales.
Muchas madres se preocupan por la forma en que su dieta contribuye a los gases y al malestar de su bebé. Hay pocas investigaciones científicas que demuestren que ciertos alimentos de la dieta de una madre lactante causen problemas intestinales en sus bebés. Algunos bebés pueden reaccionar a determinados alimentos de la dieta de la madre, pero esto no significa que haya una lista especial de alimentos que las madres deban evitar durante la lactancia.

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